martes, 1 de mayo de 2007

SUFRIMIENTOS DE UN PADRE SEPARADO



Que duro es ser un padre separado, sin poder ver a tu hijo cuando quieres, todos los días piensas y reflexionas sobre cómo podría haber sido estar con él, verlo crecer, reírse, sus primeras palabras, sus juegos, cuando y como empezó a caminar...

Me pasé 6 meses desde el nacimiento de mi hijo sin poder estar con el por culpa de su madre que no me dejaba tras la separación.

Yo he llegado a entender a esos padres que sufren en silencio el no poder ver a sus hijos, desafortunadamente lo he vivido en primera persona.

La historia comienza un día 1 de agosto del año 2006 con el nacimiento de mi primer y único hijo hasta el momento.

Estando en hospital, en una habitación del mismo, aguardando a que te traigan una personita tras 8 meses de larga y penosa espera.
Estando trabajando hasta altas horas para conseguir que cuando venga el bebé no le falte de nada, comprando un montón de cosas, hasta que llega el día en que la espera finaliza.

Es el momento, se llevan a mi exmujer para practicarla una cesárea, ya que el niño es muy grande y está haciendo mucho daño a la madre.

Los minutos se hacen cada vez más largos, hasta que de repente llega una enfermera con un bulto entre sus brazos rodeado con una manta.

Una impaciencia recorre mi cuerpo... un sentimiento muy extraño se apodera de mi.

La enfermera se acerca y me entrega el bulto diciéndome: - Enhorabuena.
(Suena como típico ¿verdad?, es como cuando dicen en una tienda: - Aquí tienes, que lo disfrutes.)
Cuando lo destapo, aparece lo que tan ansiosamente he estado esperando mi propio hijo, algo mío, algo de mi propia creación. Sólo me quedó llorar de tanta emoción lo primero que le dije y nunca se me olvidará fue: - Así que tú eres mío. Yo soy tu padre. Fue nuestra presentación oficial. Él me miró, y llegó a parecer que me estaba entendiendo.

Con el tiempo caí en la cuenta de que había dicho lo mismo que Dark Vader en Star Wars y sonaba muy gracioso cuando lo contaba a mis amigos y conocidos.

Tras estar aproximadamente media hora con el trajeron a su madre y se lo entregué. La verdad que me daba bastante miedo cogerle, al ser un ser tan pequeño y frágil. Recuerdo que me sentí la persona más feliz del mundo, aunque eso duró más bien poco.
Esa noche se quedó a dormir en el hospital la que antes denominaba mi suegra, bueno, esa noche y todas las noches ya que mi exmujer no quería que me quedase con ella.

Al día siguiente empezaron los rollos del papeleo, desde primera hora de la mañana y parte de la tarde teniendo que ir al registro, a solicitar ayudas de la junta y demás; y a quien no le ha pasado el que siempre faltan papeles porque se los han dejado en casa o no se los han dado todavía. Total que entre unas cosas y otras estuve con el papeleo 4 días.

El segundo día, era el día de las visitas de familiares y amigos que llegaban cargados con un montón de regalos que traían para el niño.
Recuerdo que mis compañeros de trabajo trajeron un ramo de flores enorme, los chicos de mi residencia del cuartel habían hecho un bote para comprarme una cesta con un montón de cosas para el recién nacido, un ramo de flores que me envío desde Zamora uno de mis mejores amigos, y un montón de ropa de mis amigos más allegados.

Al tercer día empezaron los problemas, tras llegar yo de hacer papeles, entré a la habitación del hospital y me encontré con que estaban con mi exmujer mi exsuegra y mi madre hablando. Yo notaba algo de tensión pero no le di mayor importancia. Tras un rato de estar allí mi exsuegra comenzó a criticar como era yo, y mi madre no podía dejar que se metiesen con su hijo, así que comenzó una fuerte discusión.
Yo estaba en todo el medio de tanto griterío, ya que mi exsuegra y mi exmujer "hablan" bastante alto.
En medio de tantos gritos llaman a la puerta, me dirijo a abrir y me encuentro con que mi comandante en jefe está tras la misma. Yo le invito a pasar y los gritos cesaron durante el momento que estuvo allí. El ambiente estaba muy tenso y mi comandante lo notó, así que estuvo viendo un instante al niño me felicitó en nombre del regimiento y se fue al poco rato, regalándonos una caja de bombones. La discusión continuó tras su despedida. A mi exmujer la dio un ataque de nervios y tuvieron que administrarla un calmante. Tras esto yo era el culpable de todas sus desgracias, me enteré de muchas cosas, como de que mi exsuegra "no aprobaba" mi matrimonio, de conversaciones que en teoría se quedaban sólo en la pareja y que mi ex suegra las sabía al detalle, de que mi exmujer llevó una máscara puesta durante 3 años que duró la relación y de que todo mi matrimonio era una sarta de mentiras.

Yo me quería morir, me sentí que todo lo que había hecho estaba mal, descubrí que lo único que quería mi exmujer era casarse y tener al niño. Lo demás no la importaba, bueno si, que les mantuviese a mi hijo y a ella para no tener que volver a trabajar, como muchos años atrás habían hecho con su madre.

El día que salió del hospital, mi exmujer me dijo que se iba con su madre, cosa que ya hizo a finales de mayo o primeros de junio, no recuerdo bien, que se iba para que la ayudase con el niño por 15 días. La dije que se quedase, pero no quería. Para ella era mejor irse con su madre...

Tras esto comenzó todo.

El sueldo que cobraba en el cuartel no me alcanzaba ya para pagar los gastos de la casa, Yo me tuve que quedar en mi casa por motivos de trabajo, ya que se me acabó mi permiso de paternidad, y apenas me llegaba el dinero para comer.

Tenía que ir a ver a mi hijo días contados, ya que no me podía permitir tampoco ir todos los días a verle a casa de la exsuegra si quería llegar a fin de mes, y tampoco por motivos de mi trabajo es que tuviese mucho tiempo, ya se sabe la vida del militar, aunque eso sí llamaba todos los días a ver que tal estaba.

Las veces que iba a casa de la madre de mi exmujer el ambiente estaba tenso y me sentía mal estando allí, de modo que no me quería quedar a dormir en ese lugar. Me sentía desplazado, como que estuviese yo sólo, me hacían vacío. La verdad que lo pasé muy mal las veces que iba, de modo que me volvía a dormir a mi casa.

Ya a finales de agosto mi exmujer me comunicó que por que no nos separábamos, y la verdad que la idea nunca se me había pasado por la cabeza, incluso después del daño que me habían hecho ella y su madre, a partir de ese momento ya vi que quería romper la relación.

Los días pasaban y llegó septiembre, conseguí un segundo trabajo, no era mucho tiempo pero se cobraba bastante bien, por lo menos para liquidar gastos de la casa y para comer, a mi hijo no le podía ver salvo por las fotos que tenía hechas el mes anterior, aunque seguía llamando por teléfono para ver que tal estaba. Fue última vez que pude ver a mi niño hasta que pasaron 6 meses, me telefoneó para decirme que dejase de llamar y que no quería que fuese a verle. En ese momento el mundo se me cayó encima.
No podía aguantar tanto dolor y sufrimiento por la perdida de una personita por la que he llegado a sentir algo tan fuerte.

Al poco de decirme lo de no poder verle me volvió a telefonear diciéndome que el niño estaba ingresado y que llevaba así 2 días pero que no me quería llamar para decírmelo. Cuando explique la situación en el cuartel me comentaron que no podía ausentarme por motivos del servicio, que había unas maniobras y tenía que estar allí. Total que no pude verlo tampoco, y yo me pregunto, ¿que hay más importante que un hijo? me enteré por unos contactos que tenía en el hospital que no era un asunto grave, entonces me sentí algo mejor, pero aún así estaba preocupado por el.

Pasó septiembre sin recibir noticias, y en octubre se presento mi exmujer en mi casa dando voces porque había metido a vivir conmigo unos amigos, para que me ayudasen un poco con los gastos de la casa, ese día yo no estaba en casa, estaba la novia de un amigo que estaba viviendo con nosotros. Esta chica al ver que era mi exmujer, no quiso abrirla, ya que se podía hacer ideas equivocadas. Tras esto la chica me llamo al móvil y me dijo que estaba mi exmujer dando gritos y armando alboroto tanto que incluso me quemó el timbre de casa.
Cuando llegué a casa allí estaba, intentando trepar a mi casa por una de las ventanas del patio interior. Lo primero que dijo fue que quien había en casa, que seguro que era una de las que yo me tiraba (he omitido palabras malsonantes) y bien saben todos que la fui fiel hasta la separación. Que sólo venía para que fuese al bautismo de mi niño, cosa que a mi no me hacia nada de gracia que le bautizaran también me pidió que volviese con ella, a lo que yo ya me negué profundamente después de todo el daño que me hizo tiempo atrás. Respecto a lo de ir a lo de bautizarle la dije que sí.

Ese mismo día por la noche me llamó para que se lo confirmase, y eso hice. Al poco rato me volvió a llamar para decirme que no quería que fuese, que era más importante estar foll..... a put.. y me colgó.

No volví a tener noticias suyas hasta que empezaron los líos de abogados y la llegó la demanda de divorcio.

La primera noticia que tuve fue por la policía que me llamó a casa diciendo que me estaba denunciando por malos tratos. ¿Pero que hecho yo a esa mujer para que haga algo así?

Tras escuchar esa noticia me dio un ataque de ansiedad, rompí a llorar y me empezó a doler la cabeza tanto que pensé que me estallaba, era un dolor como si me hubiesen estado clavando estacas en la misma y echado sal para aumentar el dolor, pensé que me moría allí mismo. Mis compañeros de piso y un amigo estaban muy preocupados por mí, no me dejaban sólo ni un momento, realmente llegue a perder el conocimiento de tanto dolor, ocasionado por aquella fatal noticia. Consiguieron que me recuperase medianamente a las 4 horas. Consiguieron hacer que siguiese adelante y que luchase por mi hijo.

Al día siguiente me presente en comisaría con mi abogada, y me comentaron que yo la amenazaba y la gritaba, que me tenía pánico y que yo era muy peligroso.
Cosa que no es cierta y tuve que demostrar, presenté más de 100 testigos que me conocen, amigos, vecinos, familiares e incluso mandos del ejército que confirmaron que yo no era una persona para nada agresiva y jamás he levantado la voz a nadie.

Hubo un juicio rápido, y tras los informes que recogieron dieron el caso sobreseído, de modo que quedé libre y sin cargos.

Lo que había hecho ella era denunciarme sin que supiera nada su abogada, pedía a la juez que instruía el caso 600 € de pensión alimenticia, e incluso la llegó a levantar la voz y ponerse a llorar delante de ella. Tuve una pequeña charla con su abogada, y vio que yo no mentía, de modo dejó de representar a mi exmujer. Ya no sólo por mentir, si no por presentar una denuncia falsa y no comunicarla nada.

Seguía sin noticias de mi hijo, los días se me hacían eternos, cada día que pasaba era aún más sufrimiento. Yo tenía una gran depresión tanto que en 2 meses había perdido 30 kilos de peso, tenía ataques de ansiedad, se me habían acabado las ganas de seguir viviendo, no me quedaban motivos por los que luchar, o eso pensaba.

Las noticias siguientes que tuve fueron a través de mi abogada, empezaron a ser bastante favorables, quería llegar a un acuerdo. Tras la lectura del mismo estuve en desacuerdo, no quería que estuviese con el, aunque podría ver a mi niño 3 horas el sábado y 3 el domingo cada 15 días, no me lo podía llevar a mi casa hasta los 6 años de edad.

Tras un par de meses salió el juicio de custodia en la que conseguí al menos ver a mi pequeño cada 15 días eso sí pagándola a mi exmujer la 3ª parte de mi sueldo. No me podía negar si quería ver a mi niño. Total que acepté.

El primer día que fui al centro de asistencia social, que es donde me dejaba al niño, me realizaron una entrevista con un psicólogo, para determinar la situación actual de la pareja y los motivos que llevaron a la separación.

Ese día estaba impaciente, lo único que quería era ver a mi hijo, lo demás me daba todo igual, se me hizo bastante larga la espera pero por fin sabría como era estar con él, sentirle, saber que hace, lo que le gusta, como es después de tanto tiempo de ausencia.
Cuando me lo traen en el cochecito, estaba yo sentado con mi impaciencia pero firme, no quería que el psicólogo se llevase una mala imagen de mí. Veo aparecer el cochecito, me levanto y me acerco, de repente veo una cabecita que asoma entre un montón de ropa.
Quería llorar de emoción, saltar bailar, estaba de nuevo feliz, me había vuelto a reencontrar con alguien que en un tiempo atrás habían quitado de mi lado. Le cogí y me volví a sentir como la primera vez.

El niño estaba dormido, y al cogerle se despertó y me volvió a mirar como la primera vez, yo creo que me conoció, porque no lloró, me dedicó una sonrisa y nos quedamos los dos mirándonos durante mucho tiempo como recordando nuestra primera vez.

Tras ese tiempo de conocernos, vi una tortuga de juguete que hace ruido, se la enseñé y le hizo mucha gracia. Estuvimos jugando los dos con la tortuga durante el poco tiempo que nos habían dado. Empezábamos a volver a conocernos.

Ahora estoy en esta situación, nos vemos cada 15 días lo único que en vez de 3 horas, nos han reducido a 2, aunque nos da igual, el caso es estar juntos, solos los dos, conociéndonos, esperando que vuelvan a pasar otros 15 días para volver a vernos y estar otro rato juntos.

Ahora ya nos conocemos, mi hijo me ve y sabe quien soy, siempre me dedica una sonrisa de hecho su primera palabra me la a dicho a mi y ¿sabéis cual es? "PAPA" cuando la escuché se me caía el alma, estaba con una felicidad extrema, no sabía que hacer de tanta felicidad...

En esta historia e omitido varios detalles, ya que a habido fines de semana que no me han dejado verle por motivos que todavía estoy buscándoles explicación lógica, pero eso es otra historia.

Ahora solamente esperamos que pasen ya los 15 días para volver a encontrarnos de nuevo.

Cuanto amor puedes dar a una persona que en el fondo sabes que es una creación tuya, que lleva tu sangre y tus genes, que se parece a ti en muchos aspectos. La verdad es que es una sensación fantástica y se la recomiendo a todo el mundo, tener un hijo es lo mejor que te puede pasar.

En fin no me queda otra solución que la resignarme, pero no lo cambio por nada del mundo.


Este texto se lo dedico a todos los padres con hijos que no pueden ver.
Sigamos en la lucha, algún día conseguiremos tenerles, aunque sea algo más de tiempo.

2 comentarios:

Jose dijo...

Querido Jose, mi nombre tambien es Jose. Hoy buscando un poco de consuelo me encontre con tu carta... Estoy en una situacion similar podria decir solo que yo recien estoy iniciando, ya desde el embarazo me excluyeron de la vida de mi bebe, aun no se sabe el sexo y ya estoy loco de amor. Es muy triste lo que te paso, aguantar tanto dolor por quien mas lo vale, de mas esta decir que admiro tu valor. Sin embargo uno no sabe lo que se siente hasta que lo vive, yo en mi situacion tengo miedo, miedo que me nieguen verla cuando nazca (deseo una nena), miedo que le dibujen un ogro de mi, que crezca pensando mal de mi... los dias pasan y solo queda esperar que todo resulte lo mejor posible. Gracias por tu carta, uno en estos momentos se siente solo, vacio y saber que hay alguien que paso por donde me tocara pasar y siguio adelante, me da fuerza. Gracias otra vez y te deseo mucha felicidad a vos y a tu hijo.

The Magician dijo...

hola me llamo jorge: en este momento me siento de esa manera,, mi mujer se separo de mi,, y todos ea por stamos sufriendo, mi madre y mi padre, hace unos minutos mi madre se tuvo que ir a dormir a lo de su amiga por que ya no soporta mortificarse mas. NO TENGO NADA QUE ME CONSUELE Y LA VERDAD QUE POR LA CARTA DE JOSE NO ME DAN ESPERANZAS,, QUIERE DECIR QUE ELLA VA A GANAR Y SE VA A LLEVAR A MI HIJA, Y NO VOY A PODER VERLA NUNCA.. AHORA SI ME RESIGNO DEL TODO, VOY A TERMINAR CON MI SUFRIMIENTO.. GRACIAS POR ABRIRME LOS OJOS.. LE VOY A DAR UN ULTIMO BESO A MI HIJA Y VOY A TERMINAR CON MI SUFRIMIENTO.